
DÍA 1 Rumbo a Bombay:
tierra de contrastes
Presentación en el aeropuerto con al menos dos horas y media de antelación a la salida del vuelo, facturación y embarque con destino Bombay. Noche a bordo.




Presentación en el aeropuerto con al menos dos horas y media de antelación a la salida del vuelo, facturación y embarque con destino Bombay. Noche a bordo.

A vuestra llegada, un recibimiento exclusivo os conducirá hasta vuestro elegante refugio en la ciudad. Por la tarde, un recorrido privado os llevará por el corazón palpitante de Bombay, desde el icónico Marine Drive, donde el sol se despide tiñendo la bahía de tonos dorados, hasta rincones llenos de historia y energía contemporánea.


Desde el bullicio cromático del mercado de Crawford, donde las especias y los aromas cuentan historias de siglos pasados, hasta la serenidad de los Hanging Gardens, cada rincón de Bombay despierta los sentidos. La travesía en ferry hacia la Isla Elefanta añade un toque místico, explorando grutas sagradas esculpidas en la roca que resguardan secretos de antiguos dioses.


Vuelo hacia Udaipur, la ciudad de los lagos, donde el agua refleja palacios de mármol y el tiempo parece detenerse. Un paseo por sus callejuelas llenas de vida culminará en un taller artesanal, donde descubriréis el arte del teñido tradicional, llevándoos no solo un recuerdo físico, sino la esencia de una cultura ancestral.

Una jornada dedicada a la elegancia de Udaipur: el Palacio de la Ciudad, con sus balcones labrados y patios que susurran historias de maharajás, y el Templo Jagdish, donde las devociones esculpidas en piedra parecen cobrar vida.
Como broche final, disfrutaremos de un paseo en barco por el lago Pichola, contemplando los palacios flotantes y la ciudad desde una perspectiva única.


En ruta hacia Jaipur, el desierto revela un oasis sagrado: Pushkar. Las aguas de su lago reflejan la espiritualidad del templo de Brahma, único en su devoción. La llegada a Jaipur será un despliegue de color, con sus fachadas de arenisca rosa y un alojamiento que evoca la grandeza de antiguos palacios.


El Fuerte Amber se alza majestuoso sobre las colinas, y recorrer sus pasillos montados en elefantes será como un viaje en el tiempo.
Más tarde, el Palacio de la Ciudad abre sus puertas para desvelar tesoros artísticos. Un refrescante lassi acompañará la contemplación del Hawa Mahal, cuyos intrincados ventanales filtran la luz del atardecer con una belleza hipnótica.


Surcar el cielo de Jaipur en globo aerostático, mientras la ciudad despierta bajo una luz dorada, será una experiencia que quedará grabada en vuestra memoria.
La ruta hacia Agra nos regala la enigmática Fatehpur Sikri, una joya arquitectónica detenida en el tiempo. Al llegar a Agra, el Taj Mahal os recibirá bajo la tenue luz de la luna, en un instante de pura poesía visual.


Exploraremos el Taj Mahal cuando el sol acaricie su mármol inmaculado, revelando matices que cambian con la luz. Sus jardines simétricos invitan a perderse en una contemplación serena. Más tarde, el Fuerte de Agra os mostrará los vestigios del esplendor mogol.
Al atardecer, una vista del Taj Mahal teñido de tonos anaranjados será el broche de oro del día.


El viaje en tren hacia Delhi será una transición fascinante hacia el latido vibrante de la capital. En Chandni Chowk, los aromas de la comida callejera y la energía caótica de sus callejuelas os sumergirán en la esencia de la India más auténtica. Al final del día, la majestuosidad de la Puerta de la India y la elegante perspectiva del Rajpath ofrecerán un contraste único.


Desde la imponente silueta del Qutub Minar hasta la serenidad arquitectónica del Templo del Loto, Delhi se despliega como un mosaico de culturas. El Fuerte Rojo y sus muros impregnados de historia dan paso a la experiencia espiritual en un templo sikh, donde la hospitalidad y la calidez humana serán el colofón de este recorrido.


Traslado al aeropuerto internacional para tomar el vuelo de regreso a casa, con el corazón lleno de recuerdos y los sentidos impregnados de India.